La huída de Calo. Parte01

El: 29 julio, 2009
En: Cuentos, De Marte de Quien
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Cap.01. Sali del cuarto.

Aterrado por no saber en qué momento coger ese cuchillo que me salvará una vez más de esta eterna y extraña persecución, sigo arrodillado, a mis 9 años, debajo de una mesa. Desde aquí puedo ver al callejón en donde siempre jugué a los aviones, solo que esta vez pareció demasiado largo al cruzarlo. Debe ser por la peste de los cuerpos tirados, inertes y carcomidos por los buitres. Eran 20 creo. El olor es terrible. Hace mucho que no venía a esta casa. Está intacta, solo que con mucho polvo. La tranquilidad que se ha apoderado del cuarto en donde estoy, me asusta. Me asusta mucho. Solo ruego al cielo que mi respiración agitada no me delate una vez más. Ellos están afuera, caminando lento y al parecer esperando a alguien. ¿Será a ella?

Mis manos tiemblan. Temo que si ellos llegan a saber dónde estoy, puedan matarme. Acribillarme tan salvajemente como a los que están afuera. Como a los del pueblo anterior. Hace unos días pude sobrevivir, afortunadamente. Pero me encontraron. Tuve suerte. Por mi edad y por mi tamaño por suerte me subestimaron. Entraron como siempre al pueblo, a saquearlo todo. Violar mujeres, beber los vinos, matar por placer. Yo estaba de paso, como siempre, sin un lugar fijo para dormir desde que murió mi abuelo. Me escondí en el armario de una casa mientras escuchaba los gritos de piedad, los llantos que nombraban a los recientes muertos, los ¡por favor, no!. Temblaba como hoy.

Cogiendo tal y como hoy el cuchillo que me regaló mi abuelo antes de morir entre mis manos temblorosas. El silencio se apoderó de todo tal y como hoy. Solo se escuchaban los sollozos de las mujeres violadas, de los niños ahora huérfanos. De pronto escuché pasos, alguien buscaba dinero o algún abrigo, qué se yo. Abrieron el armario y me encontró. El miedo ingresó a mi cuerpo tan rápidamente que no podía reaccionar. Solo temblaba mientras caían lágrimas de mis ojos que se clavaron en el rostro de aquel maldito. Ese, solo sonrió con una expresión de burla, como diciendo ‘pobre niño miserable, morirá tan joven’. No temas, solo será una bala me dijo. Se volteó para buscar algo con qué amordazarme.

Mi temor se convirtió en odio. No pensaba en otra cosa más que en matarlo. Recordé cómo montaba a los corderos más grandes en mi casa, saltando hacia ellos y montándolos tomando su cuello. Hice lo mismo con el tipo ese, pero en lugar de sujetarlo del cuello, clavé el cuchillo en su cuello. Por la fuerza y el odio con el que estaba el cuchillo atravesó su cuello y murió al instante. La sangre manchó mis manos, mi rostro, toda mi ropa y todo el cuarto. Fue tan rápido que no hubo ruido. Tuve suerte, mucha suerte.

Con algo de fuerza pude sacar el cuchillo, porque supuse que en algún momento me encontrarían. Salí del cuarto.

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One Response to La huída de Calo. Parte01

  1. BURNAGE dice:

    Tienes talento chibolo, te voy a contratar para mi proxima película como guionista, tienes mi estilo….

    Tarantino

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